IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO (1834-1893) PDF Imprimir E-mail

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oeta, novelista, crítico, historiador de la literatura y político. Nació en Tixtla, Guerrero, de padres indígenas. Hizo estudios en el Instituto Literario de Toluca, gracias a una beca para escolares  indios creada a propuesta de Ignacio Ramírez, de quien fue discípulo y heredero de inquietudes políticas e intelectuales.

 

 

 

IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO (1834-1893)

IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO
(1834-1893)

 

 

Desempeñó posteriormente el puesto de bibliotecario de ese instituto. Estudió leyes en el Colegio de San Juan de Letrán. Tomó parte en la revolución de Ayutla, la guerra de Reforma y la Intervención Francesa. Participó en el sitio de Querétaro. Terminadas las luchas en 1867 dedicó su vida a la enseñanza, las letras y el servicio público. Funda diversos periódicos: en 1867, El Correo de México, con Ignacio Ramírez y Guillermo Prieto. En 1867 con Gonzalo A Esteva, funda El Renacimiento, la revista literaria de mayor trascendencia en su tiempo, en la que se unen escritores liberales y conservadores que inician una labor de renovación de las letras nacionales. Participa en la publicación de casi todas las revistas y periódicos importantes de su época.

 

Desarrolla su labor científica en las publicaciones de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Dirigió el Liceo Hidalgo (1870). Fue profesor de la Escuela Nacional Preparatoria, la de Comercio, la de Jurisprudencia y de la Nacional Para Maestros. Desempeñó puestos públicos como magistrado de la Suprema Corte de Justicia y oficial mayor de la Secretaría de Fomento.

 

Fue diputado al Congreso de la Unión y cónsul general de México en España. Representó a México en las reuniones generales en Suiza e Italia. Murió en San Remo, el 13 de febrero de 1983. Hoy descansa en la Rotonda de las Personas Ilustres. Altamirano es la figura literaria de mayor relieve después de 1867, tanto por su obra personal que abarca los más variados aspectos, como por lo que significó para los jóvenes de quien fue maestro, ejemplo y guía.

 

Altamirano orientó la literatura hacia la afirmación de los valores nacionales sin descuidar el conocimiento de las lenguas extranjeras. Logró la unificación de los escritores sobre las hondas diferencias políticas en El Renacimiento. Intentó encauzar la historia y la crítica literaria. Manifestó con su propia obra su atención a la calidad estética sobre otros valores de segundo orden. Su producción abarca: poesía, novela, discursos, historias, cuadros de costumbres, periodismo, estudios de historia y crítica literaria. Su poesía (Rimas. México, 1880), producto de juventud sigue la corriente romántica y desarrolla temas descriptivos, amorosos y de exaltación patriótica. Entre la obra narrativa de este autor, Clemencia está considerada como la primera novela moderna mexicana por su concepción estética y sus cualidades formales.

 

La navidad en las montañas ha sido la más leída de sus obras y es interesante el programa de convivencia social que presenta. El Zarco, novela póstuma (1901), es una novela costumbrista. La labor más cumplida y fructífera de Altamirano se encuentra en la crítica e historia literarias, en sus crónicas del Renacimiento y en sus famosas “Revistas” incluidas en La Literatura Nacional.

 

Lecturas sugeridas:Rafael Heliodoro Valle, Bibliografía de Ignacio Manuel Altamirano, México, 1939; Ralph E. Warner, Bibliografía de Ignacio Manuel Altamirano, México, 1955; Prólogos de Antonio Castro Leal a Clemencia y La navidad en las montañas y el de María del Carmen Millán a El Zarco y La navidad en las montañas, en ediciones de Editorial Porrúa; Moisés Ochoa Campos, Ignacio Manuel Altamirano, el soplo del genio, SEP, México, 1966.

 

Fuente: Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y Geografía de México
Cortesía de Editorial Porrúa Hermanos, S.A. de C.V.

 
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