MIGUEL MIRAMÓN (1831-1867) PDF Imprimir E-mail

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ilitar. Nació en la Ciudad de México. Ingresó en 1846 al Colegio Militar, en el que luchó contra los norteamericanos en 1847. En 1852 salió a filas, como subteniente de artillería; al año siguiente combatió contra los liberales defendiendo a Santa Anna, durante la revolución de Ayutla. Al triunfo de ésta  huyó a Puebla para combatir a Comonfort. Estuvo a punto de ser aprehendido, pero Leandro Valle, antiguo compañero del colegio, le salvó.

 

 

 

MIGUEL MIRAMÓN (1831-1867)

MIGUEL MIRAMÓN
(1831-1867)

 

 

Sirvió en la Guerra de Reforma, al principio, como teniente del general Osollo, ya electo Presidente Félix Zuloaga por los conservadores, a consecuencia del triunfo del Plan de Tacubaya. La muerte de Osollo y su valor, lo señalaron como el jefe de los conservadores.

 

Jefe del Ejército del Norte, en el que obtuvo repetidos triunfos contra Vidaurri y los elementos fronterizos, alcanza el grado de general de división, en diciembre de 1858. El gobierno del presidente Zuloaga tuvo una interrupción con motivo del pronunciamiento del general Miguel María Echegaray, el 20 de diciembre de 1858 y de los sucesos posteriores, en que tomó parte el general Manuel Robles Pezuela, que terminaron el 24 de enero de 1859, en que Miramón repuso al señor Zuloaga en la presidencia de la República.

 

Zuloaga se separa del ejercicio de la presidencia el 2 de febrero de 1859 y nombra sustituto a Miramón en decreto del 31 de enero anterior, quien toma posesión el 2 de febrero y el 13 de agosto de 1860 deposita el poder en manos del Presidente de la Suprema Corte de Justicia, José Ignacio Pavón. Electo el general Miramón presidente interino de la República por la mayoría de votos de los representantes de los Departamentos, prestó juramento ante la Junta Electora y tomó posesión el 15 de agosto de 1860.

 

Miramón se preparó, desde luego, para combatir al gobierno de Juárez, que se había establecido en Veracruz. Marchó hacia esa plaza para sitiarla el 16 de febrero, pero tuvo que regresar a México amenazado por Degollado y otros jefes republicanos. La administración de Miramón se acercaba a la bancacarrota. Logra todavía la victoria de Estancia de las Vacas en noviembre de 1859. Nuevamente decidió marchar sobre Veracruz, partiendo el 8 de febrero. El 6 de marzo comenzó el sitio de la ciudad y puerto, después de que ofreció un arreglo a los liberales, que Juárez rechazó. Para atacar por mar adquirió dos buques en La Habana, pero el ataque se impidió por la intervención de buques norteamericanos en Antón Lizardo. Entonces tuvo que levantar el sitio. Siguió combatiendo con suerte diversa. González Ortega, jefe de los liberales, lo derrotó en Silao. Miramón obtuvo un triunfo en Guadalajara el 3 de diciembre; el 8 sorprendió y derrotó a Berriozábal en Toluca; pero el 22 fue completamente derrotado, cuando contaba con los principales elementos conservadores, en Calpulalpan, ahora San Miguel de las Victorias, otra vez por González Ortega, con lo que terminó la Guerra de Reforma.

 

Después de la derrota se retira a México. Su gobierno concluye el 24 de diciembre de 1860. Con el auxilio de Dubois de Saligny, emigró a la Habana. De ahí se trasladó a Europa, primero a Francia, lo recibió Napoleón III, y en España, la Reina Isabel II. Marchó a Italia y luego regresó a México, al mismo tiempo que la expedición europea. El almirante inglés le impidió desembarcar en Veracruz, por lo que volvió a Europa. Volvió nuevamente y entró por el norte, llegando a México el 28 de julio de 1863 para ofrecer sus servicios al Imperio. Maximiliano lo alejó al principio, enviándolo a una misión a Berlín, a estudiar táctica militar.

 

En 1866 regresa a México, cuando parecía que Maximiliano trata de presentar su abdicación. Fue uno de los que decidieron que continuara en la lucha. Entonces Miramón fue nombrado jefe de uno de los tres grandes cuerpos en que se dividió el ejército imperial. Realizó el ataque contra Zacatecas, en el que estuvo a punto de aprehender a Juárez. En Querétaro mandó un cuerpo del ejército y defendió con toda valentía la plaza hasta su caída en junio de 1867. Tomó parte en las batallas de Casa Blanca y Cimatario, que fueron las más importantes en Querétaro. El día de la toma de Querétaro fue herido en la cara, se refugió en la casa del doctor Licea, donde fue aprehendido ese mismo día. Se le tuvo preso en el convento de Capuchinas. Fue juzgado y sentenciado al mismo tiempo que Maximiliano y Mejía y ejecutado en el Cerro de las Campanas el 19 de junio de 1867. Maximiliano le cedió el centro, como lugar de honor. Su cuerpo se trasladó a México y se le enterró en el panteón de San  Fernando, para ser trasladado a la catedral de Puebla en 1896.

 

Fuente: Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y Geografía de México
Cortesía de Editorial Porrúa Hermanos, S.A. de C.V.


 
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