Juárez PDF Imprimir E-mail
1. ¿Por qué mandaste fusilar a Maximiliano?, preguntó Alejandra Ponce y Jair Ruíz (10 y 12 años)

Tomar la decisión de mandar fusilar a una persona, no es fácil, pero lo que debes tener en mente es que no se trataba de una cuestión personal, sino del destino de una nación. Visto así: el fusilamiento de Maximiliano representaba la manera de demostrar que México era una nación libre y soberana, y la oportunidad para ganar el respeto de la sociedad internacional. Por tal motivo, y a pesar de que algunos países solicitaron su perdón, tomé la decisión de que lo fusilaran.

2. Sr. Juárez, ¿Cómo era la relación con doña Margarita?, preguntó Josué Naim Fernández Matamoros y Alejandro Razo (15 y 13 años)

Nos amamos profundamente. Por eso, en los periodos en los que estuvimos separados por mi trabajo, la extrañé a ella y a nuestros hijos. Siempre estuve al pendiente de ellos a través de cartas. Cada carta recibida era una manera de asegurarme de que estuvieran bien, además de la forma de recordarle a Margarita lo mucho que le amaba.

3. ¿Cuando eras pequeño te gustaba estudiar?, preguntó María Cecilia Gigdem Riverón Meléndez, Jair Ruíz y Arletthe López López (8, 12 y 4 años)

En mi pueblo, Guelatao, Oaxaca, no había escuelas. Por eso mi tío Bernardino, quien se hizo cargo de mí cuando murieron mis padres, me enseñó las primeras letras y a hablar castellano porque yo sólo hablaba zapoteco. Cuando cumplí 12 años, tomé la decisión de irme a la ciudad de Oaxaca con mi hermana Josefa que trabajaba en casa del señor Antonio Maza. En Oaxaca fui por primera vez a la escuela, pero como sabía mucho menos que mis compañeros, decidí estudiar por mi cuenta. Me apliqué y estudié muchísimo porque sabía lo importante que es la educación.

4. ¿Qué anécdotas chistosas nos puedes contar?, preguntó Dulce Gabriela Riverón Meléndez y Arletthe López López (14 y 4 años)

Mi cabello es muy rebelde y difícil de aplacar. Entonces, todos los días Margarita me ponía algún menjurje y me cepillaba hasta que quedaba bien peinado.

Como soy muy torpe con las manos, tengo gran dificultad para hacerme el nudo de la corbata. A diario, cuando me desesperaba frente al espejo por no poder amarrar el lazo al cuello, llamaba a Margarita, quien diligentemente me arreglaba mientras decía: "¡Ay, Benito!, qué inútil eres". Me emociona recordar esto: mi esposa llamándome inútil, mientras toda la nación me decía: "Señor presidente".

5. ¿Qué se siente ser una persona importante para México?, preguntó Diana Vázquez Zamora y Jair Ruíz (11 y 12 años)

Se siente bonito, pero mi intención simplemente fue servir a México, a mi patria. Luché por lo que creía, por la justicia y por lo que pensé que beneficiaría a todos los mexicanos. Con estas ideas me hice amigo de otros que pensaban como yo, y juntos trabajamos por un México mejor.

6. ¿Qué tipo de música escuchaban en tu tiempo?, preguntó Diana Vázquez Zamora (11 años)

Estaban de moda algunas sinfonías románticas, ya que con este tipo de música clásica los sentimientos se avivan al máximo. Además me gustaban mucho los valses como los que componía el oaxaqueño Macedonio Alcalá.

Disfrutaba escuchando y bailando las polcas. Un baile nacido en 1830, que tuvo tanto éxito que llegó con rapidez a los salones europeos y también de nuestro país. En México tuvo tanto éxito que nuestros compositores empezaron a componer polcas.

También me gustaban las marchas, ¿a ti qué música te gusta?

7. ¿Cómo fue tu vida en México?, preguntó Roberto Trujillo Calderón (12 años)

Me tocó nacer en la época virreinal; de niño viví la guerra de Independencia y al inicio de mis estudios, nuestro país comenzaba su época independiente. El resto de mi vida, me tocó vivir en un país que se transformaba y que buscaba la mejor forma de gobernarse; yo, como sabes, creía que la República era la forma de gobierno que nos convenía. Entonces te puedo decir que la vida en México, como mi vida, estuvo llena de cambios y de luchas.

8. ¿Te gustó ser presidente?, preguntó Alex Verduzco Neuman, Cristina Graciela Riverón Melendez, Isabella Cárcamo Alarcón, Andrea Ramírez Centeno, Yatziri Sahraí Cruz Gonzáles Jeovana Aldape Iturvide (10, 13, 10 ,10 , 13, 11 y 6 años)

Te puedo decir que me gustó porque cumplí hasta el final con la responsabilidad de servir a la nación que estaba ansiosa por la paz y la obediencia de sus leyes.

Sin embargo, no todos los momentos en los que tuve el encargo de presidente fueron fáciles. En varias ocasiones tuve que salir de la Ciudad de México, llevando conmigo los poderes de la República. En otras palabras adonde iba yo que era el presidente, iba la República; por eso dicen que el mío fue un gobierno itinerante.

La primera vez que fui presidente, comenzó la Guerra de los Tres Años o Guerra de Reforma, ya que los conservadores reconocían a otro presidente; se puede decir que en ese momento había dos presidentes, uno liberal y otro conservador. Fueron tiempos difíciles.

En 1862, la situación se volvió a poner crítica, ya que los conservadores mandaron llamar a un príncipe extranjero para que me sustituyera en el gobierno de la nación. Con la llegada de Maximiliano a la Ciudad de México, me vi obligado, nuevamente, a salir de la capital para resguardar los poderes de la nación. Esta etapa terminó con la Restauración de la República, cuando por fin pudimos expulsar a los extranjeros.

Siempre comprendí la inmensa responsabilidad que pesaba sobre mi conciencia. Y así lo expresé en mi discurso de toma de posesión el 1 de diciembre de 1871.

9. ¿Qué recuerdos tienes de tus 9 años, jugabas, a qué jugabas y qué había para que los niños se divirtieran?, preguntó David Antonio Álvarez Benitez y Paulina del Carmen Marín Con (9 y 7 años)

Pues como a todos los niños de mi edad, me gustaba jugar con los caballitos de madera, el balero, a las rondas como doña blanca, trepar a los árboles o jugar a las escondidillas. La pasábamos muy bien jugando en el campo, ahí las varas se convertían en caballos y las piedras en pelotas, la imaginación era nuestro cómplice.

Hoy en día tienes muchos juguetes con los cual entretenerte; en cambio, cuando yo tenía tu edad no había tanta diversidad. Existían las canicas, muñecas de trapo, trasteros, caballitos de madera, baleros, trompos, papalotes y naipes, entre otros.

10. ¿Quiénes eran tus amigos?, preguntó Isabel (9 años)

Tuve muchos amigos, y algunos fueron también compañeros de trabajo como Valentín Gómez Farías, Melchor Ocampo y Juan Álvarez, con ellos y otros más participé en la redacción y promulgación de las Leyes de Reforma. El objetivo de este conjunto de leyes fue mejorar la calidad de vida del pueblo de México: eliminar los impuestos que injustamente se aplicaban a las comunidades indígenas, apoyar la educación y quitarles poder a los sectores privilegiados, como la Iglesia y el ejército. Por ejemplo, estas leyes promovían la libertad de cultos, de imprenta, de expresión y de trabajo. Todas estas leyes quedaron plasmadas en la Constitución de 1857, aunque nuestros enemigos, los conservadores, no estuvieron de acuerdo y así se desató una guerra de tres años llamada La Guerra de la Reforma.

 
Copyright © 2018 Open Source Matters. Todos los derechos reservados.